ETAPAS

De implementación

Esta fase incluye un diagnóstico integral, que abarca tanto los aspectos ambientales como sociales de la cuenca La Iguaná. Se realiza un diagnóstico comunitario, para comprender las dinámicas, necesidades y percepciones de los habitantes, y una caracterización del territorio, incluyendo recursos hídricos, cobertura vegetal, biodiversidad e infraestructura urbana. El objetivo es construir una línea base completa que sirva de referencia para las siguientes etapas del proyecto y permita identificar riesgos, vulnerabilidades y oportunidades de resiliencia climática y social.

En esta fase se desarrollan estrategias y soluciones colaborativas de la mano de la comunidad. Junto con los habitantes y actores locales, se priorizan acciones y se diseñan soluciones basadas en naturaleza (Nature-based Solutions, NbS) que contribuyan a la restauración de ecosistemas, la protección de la biodiversidad y la resiliencia frente a eventos climáticos extremos. La participación comunitaria es central, asegurando que las soluciones respondan a las necesidades locales y se generen aprendizajes compartidos.

Durante esta fase se llevan a cabo las acciones planificadas y consensuadas en colaboración con la comunidad. Esto incluye actividades de restauración ecológica, reforestación, manejo sostenible de ecosistemas y monitoreo participativo. Las intervenciones se realizan de manera coordinada y adaptativa, asegurando que los conocimientos, metodologías y habilidades desarrolladas se queden como capacidad instalada en la comunidad, fortaleciendo su autonomía y resiliencia a largo plazo.

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